martes, 1 de agosto de 2017

La subestimaron

Conversación preelectoral con Néstor Sbariggi en La otra.-radio (primer bloque): para escucharlo clickear acá



"A los macristas se los ve muy, muy, muy nerviosos. Yo estuve haciendo zapping este domingo a la noche, y vi un raid mediático de Vidal, Bullrich, Toty Flores... y se los ve muy mal, poco sólidos, no hay una línea política", dice Néstor Sbariggi.

El domingo en la radio hablamos con Néstor, conocido entre los compañeros como El Inye, militante platense, conocedor del territorio bonaerense, editor del Blog del Ingeniero, un gran tipo. Se acercan las PASO y crece la expectativa. No queremos cantar victoria antes de tiempo, pero estamos expectantes.

"Se están haciendo las cosas bien. Estoy en contacto todo el tiempo con la gente de la provincia y te cuentan cómo están las cosas, en el norte de la provincia, en Mar del Plata, en Tandil, en la quinta sección electoral. En Tandil, una localidad donde el peronismo no gana desde 1973 -yo conozco al último intendente peronista de Tandil- el kirchnerismo está subiendo. También Unidad Ciudadana viene creciendo de a poco, sobre todo en el conurbano platense, que es cada vez más grande. En Mar del Plata el macrismo tiene muchos problemas, tanto que Carrió mandó a esconder al intendente Arroyo. Su gestión es muy mala, está peleado con la gente directamente el intendente", dice Néstor.

- ¿Se podía prever, no? Cuando uno conocía los antecedentes de Arroyo... ganó por errores propios del peronismo, más que por sus méritos.

- Sí -dice Sbariggi-, las últimas gestiones, cuando estaba Gustavo Pulti, no han sido buenas. Pulti era un vecinalista que ahora ha vuelto al vecinalismo. Pero yo leí la última encuesta de Analogías en Mar del Plata y es lapidaria: Arroyo tiene el 65% de desaprobación, entre los que dicen que es mala y muy mala.

- El otro día leíamos un tuit del periodista Pablo Ibáñez, que es bastante antikirchnerista y cubre el peronismo para Clarín, y él decía: "si esta es la tendencia en Mar del Plata...".


- Sí, sobre todo porque, en el el conurbano sur, a Cambiemos le están dando muy mal los números, pero muy mal -dice Néstor-. Entonces ellos pensaban que tenían que compensar con tres ciudades del interior de la provincia: La Plata, Mar del Plata y Bahía Blanca. Querían sacar muy buena diferencia ahí y empezar a compensar. Pero parece que no les está alcanzando.

- ¿Y Massa?

- A Massa no le está yendo bien. Se la pasa tratando de armar agenda, hizo un acting con el tema de los fueros. Y no le está yendo bien, un poco por la polarización, pero me parece también que por la propia inconsistencia de Massa. Eso de la avenida del medio es completamente mentiroso. Él, como otra gente, como Diego Bossio o Abal Medina, se imaginaron un macrismo de 8 años. Y hasta que no se resolviese la crisis de conducción del peronismo ellos no harían nada por impedir que Macri siga al frente. Pero Massa está haciéndole la segunda a Cambiemos siempre. Está viendo cómo saca rédito de alguna situación y no la pega. Ahora lo sacó a Lavagna de nuevo.

- Lo mejor que tiene el massismo no es Massa, sino algunos de su equipo que tienen vuelo propio: Solá, Daniel Arroyo, la propia Graciela Camaño, tres o cuatro figuras que son más inteligentes que Massa...

- Solá es lo mejor que tienen. Y Graciela, sí, uno podrá pensar lo que quiera, pero es una política muy hábil. Pero es una mujer con mucha experiencia, ha sido ministra, ha sido legisladora muchos años. Incluso estaba en el bloque nuestro, trabajaba  muy cerca del Chivo Rossi, él era jefe del bloque y ella aportaba diputados para el cuórum; en ese aspecto ha trabajado muy bien hasta el día que se fue.

- Estuve pensando por cómo se dieron las cosas en estos últimos tiempos, que hubo una subestimación muy grande, de parte de sectores de la dirigencia peronista tradicional, de la capacidad política de Cristina. La subestimaron. Cristina tenía una línea política que ya estaba definida cuando en abril de 2016 Bonadío la citó en Comodoro Py. Ella ya ahí lanzó lo del Frente Ciudadano. Y esto es lo que hizo todo el tiempo, pero los dirigentes del peronismo la subestimaron.



- Sí, y este cambio de estilo de Cristina nace de una reflexión profunda suya, de cómo fueron las cosas, pensar la sociedad. Algunos lo ven como "duranbarbismo", pero yo creo que es fruto de una reflexión profunda y también de una autocrítica, sin subirse a una tarima y golpearse el pecho a llorar una autocrítica, ella la está haciendo en la práctica. La mejor autocrítica que se puede hacer es hacer algo distinto a lo que hiciste. Yo creo que ella es muy sincera. Si algo se puede decir de Cristina, es que es una política sincera. Las cosas que dicen son las que piensa. Podés estar de acuerdo o no, pero tiene una sinceridad rara en lo que es el mundo político argentino. Y yo creo que el voto de la gente va a valorar su situación, la situación de ahora, la de antes...

La encuesta de Management & Fit que Clarín no publicó este domingo 

- El oficialismo también subestimó a Cristina. Con las operaciones constantes de los últimos años en los medios creyeron que bastaban para sacarla de la cancha.

- No, ellos creían que Cristina ya estaba afuera de la cancha y en un momento quisieron traerla. Pensaron "está tan mal, tan golpeada, tiene tanta desaprobación, así que la elegimos como contrincante". Creyeron que bastaba con tenerla como contrincante para ganar. Por eso pusieron a un candidato como Bullrich, que en su gestión en el Ministerio de Educación lo único que hizo fue desaparecer durante el conflicto docente. El PRO quiso repetir el experimento de Vidal en 2015, que les salió bien: poner a un candidato puro PRO, no muy conocido. Era un tipo que hasta ser candidato se manejaba bastante bien en las cámaras. Ahora vos lo ves y es una cosa que está ahí y tiene ganas de irse. Antes parecía tener un discurso más sólido, más cerradito, pero ahora está tirando cualquiera. En campaña sus frases "célebres" son tremendas.

- Bueno, ahora hay que seguir esperando estos días que quedan, tratando de no entusiasmarnos demasiado, "paso a paso"...

- No, pero el entusiasmo para una campaña es una cosa que hace falta. Sobre todo, lo que a mí me alegra es que la veo entusiasmada a Cristina. Hasta hace un tiempo no se sabía y algunos decían "y no, no quiere ser...". Y con eso los engrampó a todos (risas), desde el gobierno, hasta Randazzo y el Evita. Yo conversé con el Chino Navarro justo cuando ellos habían ido al sur, a Santa Cruz. Tuvieron una entrevista larga, según ellos, no sé si con Cristina o con Máximo. Y estaban convencidos: "mirá, Cristina no juega, no va a jugar, no quiere". Y mientras me lo decía, yo pensaba: "si quiere algo, no te lo va a decir a vos". No te quiero decir con esto que no haya tenido alguna, "voy, no voy", como le puede pasar a cualquiera, una candidatura es una decisión muy personal donde te jugás mucho, y más con la historia que tiene Cristina, ¿no? Pero lo bueno es que está decidida, está entusiasmada, tiene ganas de pelear y tiene ganas de ganar.


La charla es más larga y pasamos por otros temas del momento político que no quedaron transcriptos en esta nota. Pueden escucharla clickeando acá.


1 comentario:

guillermo p dijo...

Mi aprecio y respeto por el compañero Néstor.
Fué uno de mis favoritos durante una punta de años. Sus análisis sobre aspectos específicos eran de primera.
Pero perdidas las elecciones virtualmente desaparecieron sus post del blog.
Algo que también pasó con otros.
Mientras muchos siguieron con una garra militante que asombra.

Néstor, compañero, "exijo una explicación".

PS: ya lo volví a favoritos.