miércoles, 9 de agosto de 2017

Algunos apuntes sobre La muerte de Luis XIV



por Liliana Piñeiro

El sábado pasado, en la Red Colegiales*, la proyección de esta película de Albert Serra tuvo para mí las características de un acontecimiento. Si bien se trataba del relato de una muerte anunciada, la experiencia minuciosa de contemplar la agonía del personaje me atravesó de una manera sorprendente. En el debate posterior, alguien utilizó acertadamente el término insoportable para calificarla, y desde varios ángulos la película confirma esta opinión.

Ante la mirada atónita de los que lo rodean, el rey Sol, el que se autoproclamó como el Estado, revela aquí su falible condición humana. De ese modo, queda expuesto en forma extrema: la muerte lo cerca para asestar su victoria definitiva. Un repliegue del Poder que se desdobla, descubriendo su debilidad.
Por otra parte, entre los muchos méritos de la película cabe señalar sus virtudes estéticas, que en este caso cobran una dimensión paradojal. La cuidada elección de los colores y la luz logran que cada cuadro tenga valor pictórico. La belleza como lenguaje expresivo contrasta con lo que se cuenta: el deterioro progresivo ante la enfermedad imparable. Las imágenes finales resultan claramente revulsivas. Se trata de un cuerpo venerado que se abre para mostrar el horror de un interior carcomido, en términos de putrefacción.

Por último, hay una imagen en particular que constituyó para mí un punto de inflexión. El moribundo mira a cámara, mientras nos sacude la irrupción violenta de la música, ese Réquiem que acompaña una escena que nos involucra, en tanto espectadores: el Rey nos mira con una ferocidad inesperada.

¿Al final de la vida es el odio, entonces, una pasión vital? O, en todo caso, ¿debería serlo? Tal vez, los versos de Dylan Thomas puedan constituir una respuesta. Para esta muerte, y para todas.

No entres dócilmente en esa buena noche
que al final del día debería la vejez arder y delirar;
enfurécete, enfurécete ante la muerte de la luz.


* Ciclo: Extremos.En Red Colegiales, sábados a las 19:30 en Alvarez Thomas 1093. Este sábado no hay función. Volvemos el sábado 19 de agosto con otra película de Albert Serra, Historia de la meva mort.


2 comentarios:

julieta eme dijo...

muy bueno. me dio curiosidad de ver la película.

Oscar Cuervo dijo...

Ya la pasamos.