viernes, 3 de septiembre de 2010

Ni poder dormir

algo para la radio de la próxima medianoche
en La Tribu, se escuchará on line



por oac

Se están por cumplir 10 años de El salmón, la obra cumbre del rock argentino de la primera década del 21. Obra irrepetible, porque no es repetible que un período tan fértil encuentre a un artista de rock en state of emergency como estaba AC al final del siglo pasado: fertilidad y emergencia juntas. Porque suele suceder que los alterados están noqueados y no pueden dar ni crear ni producir nada; y los que no están alterados producen a un ritmo asimilable para los parámetros del consumo capitalista, con cuenta gotas y muchas veces gotas insípidas. El salmón era exceso de consumo y de producción, pero la cantidad producía un salto cualitativo.

Quizá el único que haya pasado por un período turbulento tan sostenido sea Charly: pero nadie sabe si hay cintas donde se guarden las canciones que no llegaron al disco. De años tan furibundos de Charly sólo se conocen (y se atesoran) La hija de la lágrima y Say no more como picos creativos; después andan circulando algunas grabaciones como las que pasamos el domingo pasado, verdaderamente bonitas, a veces más bonitas que las que Charly editó en su momento.

Pero lo notable es que Andrés, de ese período, guardó todo lo que grabó y lo editó en los 5 discos de El salmón, en varios cds más de sus Obras Incompletas y en diversas entregas gratuitas que fue obsequiando a algunos blogs amigos. Y siguen apreciendo las últimas cosas de ese baúl. Algo más anda circulando desde hace unos días en internet, como regalo de Calamaro por el décimo aniversario. El domingo, calamarófilos como somos, vamos a pasar algunos de estos lados B de los lados B del lado B de uno de los grandes creadores de canciones de nuestra contemporaneidad.

En esa época, Andrés atrapaba una ráfaga del aire cada noche o cada día (parece que para él no había día, noche, jueves, viernes, sábado o domingo, todo era un continuo crepúsculo interior en su Camboya Profundo) y la hacía canción.

Andrés reptaba en busca de polvo en la alfombra, estoy seguro, y sin embargo producía canciones. Organismos tan poco funcionales como esta canción:


Pidió permiso el boqueador
a la profesión olor
para saborear
sin Mandibulín.

Nadie lo entiende al boquitol
pasa de berretón
nunca era a gogó
cortina
corta la nariz.

Tratarse mejor
es cuestión de honor.

Por qué variar la calidad
cosa de dignidad
y poder comer
y ni poder dormir.

Hay que tratar con la Sabol
basta de falsedad
la radiocidez
ya no existe más.

Se puede vivir?
Es otro cantar.

Hay que tratar con la Sabol.

Poesía tóxica, un forzamiento del envoltorio pop para hacerlo contener paisajes oscuros para ojos claros u oscuros. Yo me pregunto, si Andrés pudo dar tantas canciones en momentos suyos, por qué la gente por lo general puede dar tan poco y nada.

El domingo en la radio.

9 comentarios:

Scaramanzia dijo...

El Salmón es la mejor obra que alguien puede dar en estado de violencia intelectual, son las letras mas inteligentes que alguien puede reflejar padeciendo esa mezcla de turbulencia emocional...Y ese sin duda fue Andrelo,genio total.
El Salmón merece ser recordado hoy y por siempre. ME ENCANTA!!

Unknown dijo...

Oscar: desde mi conversión: gracias por poner la canción de Fito Paez.
Un beso.

Oscar Cuervo dijo...

bueno, bueno, te estas convirtiendo a todo, Erica, en donde va a terminar esto?

Este tema me pegó fuerte en el 92, el mismo año de Friday i'm in love, y estos días recobró una vigencia tan extraña. qué raro que es todo.

Yo creo que lo único que me ancla a una especie de cordura son las canciones. qué sería de mí sin ellas.

Lukas dijo...

que bueno escuchar a Fito, en un día tan gris como este!!

Unknown dijo...

Oscar: yo estoy entregada, que termine donde tenga que terminar... Fito Paez y The Cure...y las canciones.

Oscar Cuervo dijo...

Bueno, che, basta con Fito Páez que este post es sobre Andrés Calamaro. Ya mismo saco la canción de fito.

Unknown dijo...

Oscar: no seas corta mambo! jajajaja. De Calamaro no voy a hablar.
Un beso.

Oscar Cuervo dijo...

Bueno, pero basta de usurpar el espacio de un artista como Calamaro y de una obra como El salmón, lo mejor que se hizo acá en los últimos 10 años.

Pablo Zela dijo...

Andrés es un grand de la música,Fito hace años está acabado