martes, 11 de mayo de 2010

El tipo que estuvo ahí


por oac

Todavía es otoño, pero cada noche Mar del Plata da un pasito más hacia el invierno. Salgo de ver uno de esos documentales sobre músicos que en el Marfici te salvan la jornada. El año pasado fue el de Leonard Cohen, ahora este sobre ese tipo increíble llamado Klaus Voormann. La película, dirigida por Jörg Bundschuh, acá se presenta con el título All you need is Klaus, pero el título con el que figura en todas partes es Klaus Voormann - The Sideman; misterio a develar por los programadores del Marfici, cuando los vea les pregunto. De todos modos, quizá el concepto de sideman no sea el mejor para definir a este artista plástico, bajista y fotógrafo que estuvo ahí, en algunos de los momentos culminantes de la cultura pop del siglo 20. El es el autor del dibujo que ilustra este post, que creo que no necesita presentación. Esta tapa significó un giro radical en la gráfica beatle. El autor era un amigo de los muchachos, al que se lo suele mencionar también como el Beatle alemán. Los conoció cuando los chicos iban a Munich, él formaba parte de los "exis", un grupo de jóvenes vanguardistas inspirados por el existencialismo, usaban poleras, bufandas de lana larga, despeinados y de gestos lánguidos, escuchaban a Miles Davis y Chet Baker y no se sentían muy atraídos por el look rocker, camperas de cuero y gomina, hasta que por su camino se cruzaron los Beatles. Klaus llegó a encandilarse de la jovialidad beatle, que tan poco se parecìa al espíritu de pesadez germano. Así que en 1963 decidió seguir a los muchachos y partir hacia Londres. El pibe pintaba, siempre en un sugestivo blanco y negro, como esta maravilla que refleja a los fab four tocando en un boliche llamado Top Ten.



Y también hacía fotos como estas:



Una tarde sus amigos los Beatles le encargaron algo para ilustrar el disco que estaban grabando y el en un rato hizo ese dibujo que encabeza el post, con el que pasó a formar parte de la Eternidad, así nomás. O sea, el tipo tenía la re-onda. Y con ese talento plástico le hubiera bastado para quedar en la historia grande del pop, pero también se le ocurrió empezar a tocar el bajo, sin abandonar nunca su perfil, ejem... bajo. No tocaba como Paul (nadie en el universo toca como Paul) pero lo grandioso del Voormann músico es que no quería parecerse a Paul ni a ningún otro bajista. Pocas notas, pero las justas y, además, colocadas en lugares imprevistos.

Esa destreza, ese gusto y esa elegancia le valieron participar en una cantidad de gemas inmortales, desde Son of a gun, con ese intrincado dibujo de bajo que es uno de los comienzos más famosos de la música pop, hasta You're sixteen, el hit imbatible de Ringo en los años 70.



Y así, todo el tiempo, Klaus Voormann puede decir tantas veces que él estuvo ahí. en el primer show de la Plastic Ono Band en Toronto (ingresó a la anda dos días antes y sólo pudieron ensayar los temas en el avión hacia Canadá), el Concierto para Bangladesh, el álbum Son of Schmilsson junto a Harry Nilsson, The Manfred Mann (acá pueden ver a Klauss tocando la flauta en este tema que les compuso Bob Dylan:



... y Klauss también fue el bajista en el Imagine de Lennon y en All thing must past de George (de quien fue el gran amigo, confidente y soporte espiritual y artístico...



Alguien podría pensar que Klaus estuvo en todos esos lugares de casualidad, pero viendo la película lo que queda claro es que se trata de un artista groso de bajo perfil. Por eso estuvo en todos esos lugares y por eso no es lo bastante conocido como su impresionante curriculum podría reclamar.

Yo venía un par de jornadas de muchos padecimientos chinos, con documentales como Petition o 1428, que demuestran lo complicados que están los herederos de Mao, así que merecía un regalo de felicidad como este. La función se convirtió en una de las más concurridas del Marfici, con una banda de skaters que aparecieron de no se sabe dónde (¿los skaters marplatenses curten a Klaus Voormann?) y que no se parecían a los skaters marplatenses de Somos nosotros, esa película sobre skaters marplatenses.

1 comentario:

nastenka dijo...

Me encanta la tapa de Revolver! Es una de mis preferidas de todas las tapas de discos.
Este tipo estuvo en todos lados, se ve.