Santiago Maldonado

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Con vida te queremos

miércoles, 23 de agosto de 2017

La cordillera



por Guillermo Colantonio

El estudiante, La patota, La cordillera. De lo particular a lo general, de la supuesta modestia a la amplificación de oportunismo. Esa es la sensación que me da el cine de Santiago Mitre. La progresión abarcadora de sus títulos destapa el velo de la ambición. Y no es que condenemos la ambición, pero la preferimos cuando los resultados son fallidos, pero genuinamente humanos (cómo no adorar los tropiezos de Coppola, Herzog, Welles, Favio y tantos otros). La cordillera es un film anodino, sin gracia (entiéndase vital), que se pone por encima del espectador, con sus aires de importancia y de grasa capitalina, sostenido mediáticamente por una crítica complaciente, principalmente de los grandes medios (la mayoría, amigos) cuyos comentarios y filiaciones con Polanski, Hitchcock, el cine político norteamericano de los setenta y otras liviandades por el estilo, francamente son ridículas. 

La cordillera es una gran producción sostenida por la plata de kuchechaski (o cómo se diga) que construye una pose House of Cards versión porteña. Su unión con la Warner y su mirada política invisible, que amaga y esconde la piedra (un ejercicio que va in crescendo en el tándem Mitre/Llinás), es un síntoma de estos tiempos de agachada a los EE.UU y presumo se desplazará al cine argentino. 



No es nuevo esto. Ya había habido un ejercicio horrible escrito por Llinás con Oubiña y Sarlo, llamado Secuestro y muerte, sobre el fusilamiento de Aramburu que era patético. La cordillera se escabulle todo el tiempo con las referencias y coloca una galería de personajes que podrían asociarse con los políticos nuestros desde el año noventa en adelante, y sin embargo, todo se diluye en un entramado estereotipado, solo salvado por algún momento de tenso clima, pero en términos generales, un análisis riguroso del film corroboraría que la pedantería visual y el desgano narrativo dominan la mayor parte de una película consagrada a la pose detrás de su solidez técnica (la armadura que suele revestir a estos filmes). 

Pero hay algo más. Tanto El estudiante como La patota sobrellevaban un registro realista, incursionaban en un ambiente explorado por sus protagonistas y ofrecían, más allá de sus contradicciones ideológicas, un tinte de saludable ambigüedad (el problema es siempre la mirada de Mitre/Llinás por sobre lo que cuenta y por sobre los dilemas de sus personajes). La cordillera es obtusa en ese sentido y apela a la metáfora, nos corre con la avivada de la asociación política con la vida familiar de manera burda, con la canchereada final "abierta" cuando, en realidad, todo está más cerrado y empaquetado que una lata de conservas. Solo que en la tapa, a diferencia de otras latas, Mitre cree que lleva la etiqueta de Orson Welles. Si sigue en esta senda, tal vez, la próxima se llame La Argentina, El universo o Dios.

PD: Mi solidaridad con los amigos de Funcinema Radio que tenían pautada una nota con el director, pero parece que no le gustó la crítica poco favorable que le hicieron y entonces los plantó. Las estrellas son así.

martes, 22 de agosto de 2017

Del triunfo del kirchnerismo en Santa Fe a la polifonía más exquisita de la historia de la música

La otra.-radio, para escuchar clickeando acá 




El programa del domingo de La otra lo empezamos retomando el final abierto del programa anterior, cuando en medio de la madrugada nos había tocado cubrir el fraude informativo orquestado por el régimen, ocultándole a la población el resultado de las votaciones. La noticia concreta de las PASO es que el macrismo tenía preparado su show para el prime time que dejara instalada una escena triunfal que permitiera ocultar su derrota en provincia de Buenos Aires, los días que lleva desaparecido Santiago Maldonado, el desacato a los dictamentes de la CIDH acerca de Milagro Sala, los desbordes represivos y la caída salarial.

Que iban a hacer eso estaba casi claro, pero que la mentira la iban a orquestar de modo tan burdo fue novedoso. Que sobre esa opereta burda se montaran analistas sagaces y militantes del panperonismo, para volver, como por un reflejo condicionado, a reprocharle a Cristina su decisión de seguir militando y a los millones que la votan por ser fieles a su liderazgo no es un fenómeno tan previsible. O capaz que sí. 

Sagaces veteranos de mil luchas dieron el domingo 13 por bueno el show mediático de macri, cuando hoy, 8 días después, nadie sabe cuál es exactamente la diferencia por la que Cristina superó a la lista de Cambiemos en la provincia. Lo que quedó claro es que incluso diversos sectores que se dicen del campo nacional y popular quieren retirar a la dirigente política más votada del país y para ello están dispuestos en tomar como premisas ciertas las operetas marketineras de cambiemos. Esa es parte de la debilidad estructural de la única real oposición al régimen: hay muchos que dicen estar con nosotros pero no tan en el fondo desean que pierda la única que los puede frenar. Y otros que par asaber con quién están esperan saber el porcentaje de votos que sacó cada uno.

La humareda espesa que lanzó cambiemos la semana pasada contribuyó, entre otras cosas, a ocultar un cambio notable: contra todas las previsiones, Agustín Rossi se alzó con la victoria en la provincia de Santa Fe y su lista Unidad Ciudadana, a la vez, fue la fuerza más votada en esa provincia. Hacía añares que la provincia de Santa fe alternaba entre los así llamados "Socialistas", el exquisito humor del Midachi y el reutemannismo. Ni siquiera los partidarios de Rossi preveían que este valioso militante del campo popular podría ganarles a macristas, pejotistas, semipejotistas y peronistas antiks. Pero Rossi lo hizo. Naturalmente, para enterarte de este resultado tuviste que esperar hasta las 4 de la mañana, cuando entraron las mesas de Rosario que volcaban drásticamente el resultado de la elección que horas antes el conjunto de los medios del régimen otorgaba a cambiemos. Sabrá el lector que Santa fe es la tercera provincia argentina y Buenos Aires la primera. Si estos datos no hubieran sido escamoteados durante tantas horas, la "posverdad" instalada no habría hecho que tantos analistas, incluso algunos propios, infirieran evaluaciones erróneas, dado que partieron de premisas falsas.

Para entender un poco más qué pasó en las PASO de Santa Fe hablamos con un periodista amigo rosarino, Juan Aguzzi, crítico de cine y apasionado por la política (como los que hacemos La otra). Dijo Juan:

"Fue una sorpresa absoluta lo del Chivo (Rossi) acá, porque es un tipo muy resistido y eso tiene que ver con que él se ha opuesto durante años a todo el aparato y eso lo pone en un lugar difícil para el peronsimo, para lo que fue el Frente Justicialista, o el peronsimo a secas, o las 20 variantes que tiene el peronismo hoy en Santa Fe. El tipo tiene una militancia muy larga, hemos sido compañeros y andábamos emarrándonos en Alpargatas en Villa Banana, trabajando con los vecinos para lograr la expropiación de 20 manzanas, cosa que logramos durante el gobierno de Vernet, lo peor que había, año 85. Rossi es un tipo que ha sido bastante coherente como militante hasta que, después de muchos años, encontró un lugar en el kirchnerismo. Jefe de la bancada de diputados del FPV en el momento más difícil del conflicto con las patronales rurales, acá en Santa Fe en esa época lo cagaron a huevazos, sufrió amenazas de todo tipo. Ahora mismo se opuso al aparato del PJ santafecino. Todo el aparato lo tenía Alejandra Rodenas, que era con quien él competía en las PASO. El aparato de Perotti jugaba con ela. El sindicalismo provincial, los intendentes, los presidentes comunales, estuvieron con Rodenas, y aún así el Chivo los dobló laen cantidad de votos: Rossi logró 310 mil y Rodenna alrededor de 170 mil."

- Y ahora -le preguntamos a Juan- ¿a vos te parece que como resultado de esta interna hay un acuerdo político para que los sectores ganadores y los perdedores trabajen juntos para ocubre?

- Sí, de hecho ayer salió una foto de ambos departiendo muy amablemente. Incluso Rossi  convocó a toda la oposición, a todos los sectores, a los radicales progresistas y a todos los que coincidieran en frenar las políticas degolladoras de cambiemos. Y fundamentalmente hacía hincapié en acordar oponerse a la reforma laboral y previsional que fomenta el macrismo.

También nos hicimos un lugar para hablar de cine, porque veníamos todos de ver La Cordillera, de Santiago Mitre, con guión de Mitre y Llinás. Y coincidimos en plantearle enormes reparos a la propuesta estética y política en la que reinciden las películas de la dupla: "Es una cosa inocua, con esta avanzada de promoción que pretende que es la película política del momento. Y la verdad es que no hay nada de que agarrarse en ese sentido. Incluso te diría que esa es su política, esa es la visión política que tienen del mundo, de las relaciones, el límite infranqueable que tienen en pensar en términos de lo individual, que excluye la idea de que puede ocurrir algo por el lado de lo colectivo" dice Aguzzi y nosotros pronto ampliaremos en el blog en la misma línea.

En el programa también estuvo Cristian Bonomo, músico y gran amante de los más diversos tipos de música, desde lo popular hasta lo académico, desde lo contemporáneo hasta la música antigua. Su viaje reciente por varios países de Europa le permitió tomar contacto directo con varios de los artistas que él viene admirando a la distancia desde hace años. Uno de los puntos altos del viaje fue ir al Festival Bach, donde escuchó entre otros el jazz del Joshua Redman Trío.

Otro gran momento para él fue participar de la celebración de los 450 años del nacimiento de Claudio Monteverdi. Asistió a dos presentaciones de L'Orpheo y pudo ver a Sara Mingardo, considerada una de las mejores cantantes de nuestra época, una contralto con una voz que no es muy común de encontrar, acompañada aquí por la formación del catalán Jordi Sabal.

Bonomo vio en vivo a Radiohead, a James Blake, una instalación tridimensional de Bjork, pero lo que más lo conmovió fue asistir a un concierto de un grupo llamado Huelgas Ensamble que fue lo que a él alguna vez lo llevó a dedicarse a la música de este género. Acá hacen una obra del flamenco Nicolas Gombert, cultor de una polifonía que Bonomo prefiere denominar polimelodía, que es según su criterio uno de los momentos más exquisitos de la historia de la música, con un tratamiento de las diversas líneas vocales que nunca se volvió a repetir. "Nunca en mi vida he podido escuchar en vivo algo tan sublime como cuando escuché a este grupo":



Si quieren escuchar el programa con los sustanciales comentarios de Cristian Bonomo, las obras musicales referidas, más nuestras conversaciones polítitcas con Juan Aguzzi, Alejandro Braín y Willy Villalobos, pueden descargarlo completo clickeando acá.

lunes, 21 de agosto de 2017

Los pobres de derecha



por Cristina Campagna 

La postmodernidad nos acontece con la disolución de los grandes relatos que la filosofía proclama, un reverdecer de valores que creíamos desmoronados. Aquella creencia que fundábamos con fuerza insondable, "el pueblo nunca se equivoca" me interroga, me cuestiona. ¿Qué pueblo? ¿Se equivoca?

Hay una noción nueva que golpetea que necesito traducir, que necesito explicarme para explicarla, para entender, para esbozar un esclarecimiento: los pobres de derecha.

En la tribulación de estos tiempos oscuros, en estos tiempos de desigualdad que escandalizan, en estos tiempos de exclusiones vergonzantes, aflora esta marca, este signo que necesito dilucidar: los pobres de derecha.

Es un cruce raro, sorprendente, despolitizado que politiza, es una amalgama contradictoria en su misma enunciación: los pobres de derecha.

Resulta incomprensible, pero ahí está, se hace escuchar con muchos silencios, con entonaciones discordantes, con debilidad fortalecida: los pobres de derecha.

Sin saberlo, sin entenderlo, sin pensarlo, roban verdades, discursos de clase que los aplastan y los encandilan: los pobres de derecha.

Acometen repliegues que los atomizan como sector que los desaparece como reclamo, que los diluye, que los detiene en una mala fotografía: los pobres de derecha.

Perciben que están pasando situaciones de mucha incomodidad y desvelo: sin trabajo, con comida escasa, pero está bien, igual hay que seguir siendo: los pobres de derecha.

Producto, resultado de una disolución, de una autoestima cerrada, clausurada, que no merece ser revisada: los pobres de derecha.

Se va encarnando, como uña enferma, la necesidad de silenciar el reclamo, porque está bien así, sin explicaciones, bailan con la fea del barrio: los pobres de derecha.

La energía se agota en el agobio, hay que seguir, de qué manera? Así como sea, sin aditamentos, sin identificaciones: los pobres de derecha.

No se interrogan por la justicia porque no tienen justicia: los pobres de derecha.

Degluten los discursos de los medios concentrados y arremeten con condenas dilapidadas sin entender que los aplastan: los pobres de derecha.

La solidaridad es cuento chino, es deshabitada, es sustituida, reemplazada por otra virtud, la del egoísmo porque son: los pobres de derecha.

Se embelesan con frases vacías, que reiteran una y otra vez "son todos chorros", "no necesitamos de la política: los pobres de derecha.

No pueden sospechar que ese rechazo a la política también es política: los pobres de derecha.

La felicidad es esquiva, no les llega, pero se encandilan con los momentos que les ofrece el fútbol, los chimentos del barrio o de las estrellas, Susana, Tinelli porque: son los pobres de derecha.

¿Hay salida?

Siempre hay salida.

Nos enfrentamos a un relato incomparable, apenas descifrable, incompresible por momentos, desgarrador por otro.

Pensar y actuar nuevas claves, a partir de ahondar, sin claudicar, en este colectivo que no se siente tal: los pobres de derecha.

Repito: son tiempos oscuros que necesitan nuevas luces, ¿quiénes las pueden aportar?

Aquellos que en verdad se desgarran por la pobreza material y espiritual.

Aquellos que sienten la política con trajes adaptados a estos tiempos oscuros.

Aquellos que precisan seguir pensando cómo desarticular esta sinrazón de los pobres de derecha.

Aquellos empecinados que siguen creyendo que la felicidad del pueblo está impregnada, acontecida en la justicia social.

Aquellos que entienden que su deber histórico es seguir luchando contra la indiferencia ante la desigualdad y la exclusión.

El enemigo es fuerte y se siente fuerte, porque deglutió a los pobres de derecha.

Quizás sea su máxima debilidad.


Dibujo: Carmen Cuervo

Tu luz mi hoguera



¿Dónde vas? ¿serás mi sirena?
¿Por dónde vas?
Esa es mi ilusión
Tu luz mi hoguera
¿Quién serás? pregunta la arena
Volviendo al sur estoy
Llegando al mundo estoy
de nuevo.
¿Dónde vas? ¿cuál es tu idea?
Me llevarás profundo entre perlas
Seré tu tierra
¿Quién serás?
Tengo una idea
Volviendo al mundo estoy
Llegando al sur estoy
de nuevo
Volviendo al mundo estoy
de nuevo
Llegando al sur estoy
Volviendo al mundo estoy
de nuevo.



*a esa hora de la madrugada de barracas la mejor música del universo estaba sonando en la otra.-radio*

domingo, 20 de agosto de 2017

La foto de la semana

Hoy a las 12 de la noche en Radio Gráfica FM 89,3: la unidad contradictoria es más decisiva que la identidad abstracta


En la foto se ubican, de izquierda a derecha, Sonia Alesso (secretaria general de Ctera), Hugo Yasky (secretario general de la CTA y candidato a diputado nacional por la lista bonaerense de Unidad Ciudadana), Juan Carlos Schmid (triunviro de la CGT y secretario general del Sindicato de Dragado y Balizamiento), Pablo Moyano (dirigente de Camioneros), Pablo Micheli (de la CTA Autónoma) y Roberto Baradel (titular de Suteba). 

El encuentro se hizo el viernes pasado en la sede de SUTEBA para firmar el acuerdo de ir a la marcha del martes 22 a las 15:00 hs. hacia Plaza de Mayo. La primera marcha en la Plaza a la que concurre la CGT desde la asunción de macri.



Creo que no es lo más importante que la CGT (o una parte de ella) vaya a la Plaza, sino que este tipo de unidades empiecen a concretarse. Y la exigencia de la aparición con vida de Santiago Maldonado tiene en este contexto una importancia imposible de sobreestimar. Se trata de una dinámica de la historia que no se pierde en las callejuelas de los tacticismos.

Si alguna vez se juntaron todos estos dirigentes gremiales para acordar una acción conjunta, debe haber sido hace mucho tiempo. Resulta impactante la heterogeneidad política que se condensa en ese espacio de SUTEBA, un lugar que añade significatividad al encuentro. La reunión de estos sectores no suprime sus diferencias políticas ni borra las contradicciones, pero postula un concepto de unidad en la acción fundada no en las identidades políticas sino en intereses objetivos. La convergencia de esos intereses objetivos trasciende sus motivaciones subjetivas: una fuerza muy poderosa los ha llevado a juntarse, más trascendente que sus voluntades sectoriales. Esta foto y esta declaración parecían difíciles de concretarse hace no tanto tiempo.

Son muchos los que están hablando de unidad en estos días. Pero la unidad es un concepto político interesante cuyo sentido necesita ser despejado: ¿unidad para qué? ¿unidad con quiénes? ¿unidad sin quiénes? (porque cualquier unidad supone un sin). El para qué debe construirse políticamente, porque nunca es evidente ni está dado a priori.

El con quién es el elemento que se presta a ser más fetichizado, pero no puede dejar de ser escurridizo: cualquiera de los que están ahí podría no estar y en su lugar podría haber ido cualquier otro sin que la escena perdiera densidad. Está claro que el peso que porta cada uno de los que están ahí no es indiferente: no es cualquierismo. Las diferencias entre ellos (en sus posiciones de los últimos años) es lo que añade riqueza y complejidad a la foto.

No hace falta hacer de la dialéctica un dogma para advertir que no se trata de una unidad a priori, proveniente de la esencia inmarcesible del peronismo, para poner un ejemplo de mal idealismo que se usa con lamentable frecuencia. Ese idealismo berreta que en los últimos tiempos llevó a declamar el imperativo de que se una "todo" el peronismo para enfrentar electoralmente al partido del régimen. Ese "todo" no existe, es probable que nunca haya existido y es seguro que no va a existir.

Parece una discusión filosófica (lo es). Pero es una cuestión decisiva para la práctica. Las unidades se construyen entre los distintos. Y sin que se pierdan sus diferencias.

En esa foto hay ausentes. Pero incluso entre las ausencias hay diferencias. Porque, por un lado, faltan algunos que están, o mejor dicho estarán el martes. Al ratificarse la marcha que inicialmente había sido convocada con serias dudas y sin una total determinación por el plenario de la CGT (esa "totalidad" es ahora irrelevante), esta semana se plegaron a la convocatoria el Movimiento Evita, la CTEP, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa. Como es notorio en esta enumeración, ahí todavía hay mayor diversidad política.

Y no podemos olvidar a la Corriente Federal de Trabajadores, que integra la CGT desde una posición disidente a su conducción oficial. El sector gremial liderado por el radical Sergio Palazzo no está en la foto ni va a reunirse sin más en la mala unidad idealista del panperonismo. Pero su ausencia en la foto es contingente: podría haber estado Palazzo o cualquier otro dirigente de la Corriente, peronista o no, y de hecho van a estar en la marcha del 22, porque este sector fue uno de los impulsores más insistentes y decididos.

Más allá de los mencionados, hay otros ausentes en la foto que también están: el sindicalismo de izquierda, con un fuerte componente trosquista, va a ir el 22 a la Plaza y sus consignas diferenciadas, muy críticos de la conducción cegetista y sin ninguna intención de formar parte de un panperonismo. Está muy bien que estén y que no bajen ninguna de sus banderas.

Esa misma tarde en otro lugar no tan lejos de ahí se juntaba el sindicalismo de izquierda. Leandro Sorribas, delegado de ATE-RUB y de la Marrón Clasista, declaró en ese plenario: “Sabemos las diferencias que tenemos, con la conducción de ATE, por eso los clasistas marcharemos junto a los trabajadores de Pepsico y todo el sindicalismo clasista, contra el ajuste de Macri y de todos los gobernadores. Sin embargo vemos muy importante para el conjunto de la clase obrera que se exprese contundentemente en la plaza el grito de Paro Nacional. Negarse a esta pelea, más allá de las diferencias que tengamos, sería avalar la tregua que la CGT prepara para el día posterior a la marcha. No alcanza con contentarnos entre nosotros con que no confiamos en el triunvirato de la CGT, necesitamos que se exprese con fuerza la denuncia a la tregua, para que escuchen todos los trabajadores del país. Con Macri ni tregua: paro y plan de lucha hasta derrotar el ajuste”.

Y después la foto también incluye la ausencia de los que no saben si estar o no estar: antes del martes tendrán que definirse. Y también está la ausencia de los que saben que no van estar. Esa diferencia tampoco se puede totalizar bajo ningún "pan" nada. Por alguna razón los otros dos triunviros no fueron ni firmaron el documento. Se mantienen en un silencio ambiguo que los cobija de sus carencias, porque no saben si les conviene estar. No es una conveniencia subjetiva, es objetiva. Tampoco estarán Pichetto, Massa, Schiaretti, De La Sota, Manzur, a los que nadie les va a negar su condición de peronistas si no van. Tampoco se va a lamentar su ausencia, si se presenta.

Dicho corto: no es condición necesaria ni suficiente ser peronista para estar. No hace falta plasmar ningún acuerdo electoral ni partidario. No es preciso provenir de ninguna esencia primigenia. Esto es política, pero es otra instancia de la política, indispensable y diferente.

“Hay que empezar a discutir un programa de los trabajadores, que ponga el eje en las reivindicaciones y en la lucha política que tendremos que dar para resolver todos los problemas de la Argentina, porque no podemos esperar soluciones de los mismos que causan los problemas", dijo Esteban Castro, secretario general de CTEP, organización cercana a Bergoglio. Y yo levanto las dos manos en apoyo a estas palabras.

Los movimientos sociales toman esta marcha como una continuidad de las jornadas de lucha para exigir la implementación plena de la Ley de Emergencia Social, la sanción de la Emergencia Alimentaria y la exigencia de la aparición con vida de Santiago Maldonado.

Ahora resulta indispensable que la presencia en la marcha de la falta de Santiago Maldonado sintetice todas las diferencias.

¿Habrá un solo orador? ¿Será Juan Carlos Schmid? ¿Qué dirá? Veremos. No hace falta tener todas las garantías a priori ni asegurar los resultados para converger en la acción, nunca carente de riesgos. Porque no se trata de ningún fin, sino de un principio cuyo fin todavía no puede avistarse.

sábado, 19 de agosto de 2017

Fernando Martín Peña y el circo de la reapertura de la Lugones: cine ni restaurado ni preservado

En la sala de DAC [Directores Argentinos Cinematográficos] yo quería poner un proyector de 35 mm y después pensé para qué, si el digital se ve y se escucha mejor. Hay muchos intereses en esas versiones de si hay que tenerla en fílmico.
CARLOS GALLETINI, PRESIDENTE DE DAC


La cacareada reapertura de la Lugones, después de 4 años de permanecer cerrada con la inverosímil excusa de una refacción absurdamente prolongada para las dimensiones de una sala de 200 butacas, no tiene ningún motivo de celebración. 

Que la sala haya estado cerrada tanto tiempo y que se abra sin que se expliquen los motivos de la demora extraordinaria, que durante estos años hayan simulado varios intentos de reapertura fallida y abortada sin explicaciones, que no aparezcan responsables políticos del cierre ni una rendición de cuentas del tiempo insumido, que el actual subdirector del INCAA, el juez Fernando Enrique Lima, agite desde las redes sociales una histérica euforia por la tardía reapertura, luego de haber sido durante un período uno de los impulsores de la movida "Reabran La Lugones", reclamo que fue extinguiendo a medida que se acercaba políticamente a ocupar un cargo en el gobierno actual, son todos motivos de vergüenza y no de celebración.

Resulta igual de repelente la jerga macrista asumida por el acomodaticio funcionario municipal Jorge Telerman, hablando de una "puesta en valor" con una terminología financiera totalmente degradante para referirse a un espacio cultural:

La reapertura de la Sala, luego de las tareas para su puesta en valor, coincide con su 50° aniversario. Y para celebrarlo, nada mejor que un ciclo de cine argentino restaurado, cuyo objetivo es actualizar el patrimonio fílmico nacional para preservarlo del olvido y poder disfrutarlo con las ventajas que ofrecen los cambios tecnológicos. 



Espantosos magentas en la "restauración" de Los paraguas de Cherburgo

También es sintomático que para la pomposa reapertura se haya programado un ciclo que desnaturaliza la función de una sala de arte y ensayo cinematográfico, presentando impropiamente un ciclo de "cine argentino restaurado" organizado por Directores Argentinos Cinematográficos y la compañía Gotika, impulsores del Plan Recuperar. El mentado ciclo de "cine argentino restaurado" no es tal, como se encarga de explicar la voz más autorizada en las tareas de restauración  cinematográfica y preservación del patrimonio fílmico con que cuenta el país. Me refiero a Fernando Martín Peña, que el 15 de agosto publicó esto:


Hoy en Página/12 hay una nota sobre el plan "Recuperar" que es simplemente una vergüenza. Un directivo de la DAC asegura que el fílmico "no se fabrica más" y que quienes bregamos para que el dinero (sobre todo el dinero público) se invierta en lo que probadamente perdura lo hacemos porque tenemos presuntos intereses comerciales. Luego de esas palabras habla otro señor, que tiene intereses comerciales de verdad, porque dirige una empresa que dice dedicarse "a la restauración, remasterización y preservación del patrimonio audiovisual" y aspira a obtener recursos para ocuparse de "cuatro mil películas". Todo en digital.

Lo digo de nuevo y que lo entienda quien quiera.

-Hacer un nuevo máster y una corrección digital no implica restaurar ni preservar. Son procesos imprescindibles para difundir, que es la única parte positiva del plan Recuperar, pero no restauran el film, porque restaurar algo no supone hacer que sea vea bonito sino acercarlo todo lo posible a su forma original, que en estos casos es analógica, y tampoco lo preservan porque lo digital no está hecho para perdurar en el tiempo.

-En el mundo no hay ningún debate sobre el tema, no es una cuestión de opiniones como pretende la nota: las grandes empresas, los archivos y las cinematecas del mundo y los productores y cineastas que entienden realmente el problema ya han decidido preservar en fílmico, que se sigue fabricando para eso y para los directores que siguen filmando en 35mm. No deja de asombrarme el modo en que muchos directores locales admiran a tipos como Scorsese pero no quieren entender nada de lo que Scorsese dice sobre este tema.

-El plan está muy bien para poner en circulación los films en las condiciones que el mercado actual requiere. Sus responsables podrían sostener ese mérito con razón sin necesidad de atribuirle otros que son ficticios ni de prolongar un estado de confusión en la materia que es exclusivamente nacional.

-El fílmico es caro pero noble y una vez procesado requiere poco. Realizar todas las operaciones necesarias para que un archivo digital sobreviva al tiempo es igualmente caro y además trabajoso. En todos estos años la segunda gran causa por la que se pierden las películas (la primera es la ausencia de una Cinemateca Nacional) es el descuido y el abandono de sus directores y productores. Esa experiencia ya nos permite predecir lo que pasará: conservarán sus obras solamente los que puedan pagar y se ocupen periódicamente del tema. La ley de la jungla tan querida a los tiempos políticos que corren.

-Que un directivo de la DAC sinceramente crea que el digital se ve y se oye mejor que el fílmico y que la esperada reapertura de la sala Lugones se realice con este circo alrededor de tales materiales, son consecuencias lamentables de esa confusión, formas de resignación ante el avance de la Nada.

-Para los que hemos tratado durante todos estos años de explicar el problema sería mucho más fácil no escribir estas líneas, esperar unos años y entonces, cuando todo desaparezca y los realizadores y productores comprueben que tiraron su dinero en nubes de humo, mascullar "¿Viste que te dije?" Pero esa sería otra forma de resignación.

Post-data: un amigo me contó que tuvo que retirarse en la mitad de la proyección de Roma (Adolfo Aristarain), porque la versión exhibida mostraba un horrible viraje al rojo que no tiene nada que ver con el color original de la película. Maltrato imperdonable para la película de un autor que hace poco tuvo su retrospectiva completa en excelentes copias fílmicas.

Una vez más: el avance entusiasta hacia la Nada.