lunes, 22 de enero de 2018

El cuerpo de Charly

La otra.-radio, el programa de anoche, con la segunda parte de la entrevista a Roque Di Pietro, autor de Esta noche toca Charly, para escuchar acá 






La entrevista que hace poco le hicimos a Roque Di Pietro, autor del magníficolibro  Esta noche toca Charly, nos dejó mucha tela para cortar. El 11 de diciembre pasamos la primera parte de la conversación (escuchar acá), anoche pasamos la segunda parte (acá). Y todavía tenemos material para una tercera parte, que vamos a pasar en los próximos programas: la charla fue extensa y jugosa y el libro que escribió lo amerita. Tres pasajes de esa conversación resumen el núcleo que da sentido a esta pesquisa a lo largo de la extensa e intensa presencia de Charly.



EL CUERPO DE CHARLY
(Lo emitimos en el programa de ayer)

- El cuerpo de García también es un objeto muy relevante para la cultura de este país- dice Di Pietro-. Por la manera como lo puso, lo intervino y lo exhibe. Aún hoy lo exhibe sin pudor. Todo el mundo dice: "Eh... Charly no puede caminar...". Bueno, es verdad, pero no está haciendo otra cosa que lo que hizo toda su vida. Exhibirse de una manera brutal y exponerse al asombro de los tipos, de todos nosotros. ¿Quién no se asombró? "Loco, le faltan los dientes a Charly...". Los dedos. Los dedos como martillos. Cuando le pegan una piña en la Trastienda, los tipos de seguridad del propio lugar donde iba a tocar, y al otro día le da una nota a Majul. Te interpela de un modo como ningún otro.

EL SER NACIONAL
(Emitido el 11-12-2017)


- Yo pensaba que Charly García inventó la cultura de este país. Lo digo yo, que tengo limitaciones en mi formación, pero para un tipo como yo Chalry inventó el ser nacional. Su obra inventa una manera de ver a este país. Incluso la música de Charly es música folklórica, pero no por el tiempo transcurrido, desde su nacimiento. ¿Viste lo que decía Billy Bond del tango? Para mí es así: "Canción para mi muerte", un tango. E "Inconsciente colectivo" es una deconstrucción de una baguala, con un ritmo que parece una zamba, tocado por una máquina. Un ritmo absolutamente simple además. Un bombo, las congas, las palmas, pero combinado de una manera tan genial... Para mí el pulso de la máquina de ritmo Roland TR-808 en "Inconsciente colectivo" es como el Himno Nacional. Para un tipo como yo ponés a sonar eso, y nada más que eso, y, loco, viva la Patria. Es el latido del corazón de este país.



CHARLY Y LA CLASE MEDIA
(Aún sin emitir)

- Pregunta: En el epílogo vos decís algo interesante: Yo soy de clase media, con todos los clisés y uno de ellos es Charly García, decís. Charly es un artista popular. ¿Vos creés que él atraviesa todas las clases argentinas?

- Mirá -dice Di Pietro-. Es volver a "Para quién canto yo entonces". Yo creo que es popular porque lo conoce todo el mundo, literalmente. Mi tía lo conoce, que no tiene un puto disco de Charly, lo conoce, y creo que no tiene un puto disco de nada quizás. Una persona de 80 años sabe quién es. Porque lo veía tirándose del noveno piso de un hotel, lo veía tirándole una maceta al reportero de Nuevediario, o se enteró en 83 de que se bajó los pantalones dos días antes de la asunción de Alfonsín. Ahora, yo creo que la gente que lo escucha y lo tiene incorporado en su ADN emocional es la clase media.

- Qu a su vez no es poco, porque la clase media argentina...

- Es todo - dice Roque. 

domingo, 21 de enero de 2018

Cuidado con el final



por Cristina Campagna

Los muertos siempre los ponemos nosotros, palabras de Raúl Zaffaroni en una entrevista a Radio Caput.

Me impactó esta frase, como siempre (he leído algunos libros de este genio). Me remite a nuestra historia reciente.

En las crisis profundas que hemos vivido siempre, pero siempre, los muertos son del campo popular.

¡Qué triste! No sólo en Argentina sino también en nuestra América, ha sido muy costoso encontrar el camino hacia la equidad, hacia esa justicia que se nos niega a los que luchamos por patrias justas y soberanas.

Pero qué esperanzador es pensar que, a pesar de los muertos, los mártires, los confinados, nos hemos levantado e intentamos siempre, enjugando lágrimas y pesares, alzar la bandera del compañero caído, llevándola orgullosos, con la seguridad de que no estamos solos.

Cuánto camino sufrido. Cuánto nos queda por recorrer para llevar a todos nuestros hermanos paz, pan y trabajo.

Tenemos en esta etapa que transitamos que tener la mente despierta, el ánimo estable, las energías excelsas y el corazón que hierva.

Necesitamos la lucidez de nuestros mayores, que nos marcaron el camino, cada quien tome al que más lo motive, y en esas reflexiones reescribir nuestro presente.

Ya tendremos tiempo para honrar a nuestros muertos, que son demasiados. Ni uno más, hay que impedirlo por difícil que sea (a veces creo que es imposible). Que no se tenga que regar de sangre nuestra Patria.

La unidad del campo popular es más urgente de lo que pensamos, la cuerda se tensa cada día más, la provocación es cada día mayor.

Compañeros, compañeras, hermanos y hermanos en la fe en la dignidad de los hombres, mujeres y niños que la han perdido, con grandeza, coraje y valor juntemos nuestros corazones para que el daño sea el mínimo posible.

sábado, 20 de enero de 2018

Trae fuego

Robert Plant & otros, los mejores del año: domingo a las 12 de la noche en Radio Gráfica, FM 89,3, online acá o acá



Robert Plant encontró un modelo único de envejecer en el rock, quizá el mejor posible. Fue el frontman de una de las cinco bandas más grandes de la historia, hace cerca de medio siglo. No murió para dejar un cadáver hermoso. No vivió del eterno reciclaje de su lustro prodigioso, como hace su compañero de entonces Jimmy Page, consagrado a la remasterización perpetua de Zeppelin. Casi sigilosamente, Plant siguió cantando sin parar, con una voz que perdió algo de volumen y de agudos para ganar belleza y expresividad. Indiferente a las demandas del mainstream rock, ya demasiado main para permitir el riesgo y la exploración. Fue el sex symbol más icónico de un género basado en la exhuberancia sensual y supo desplazarse hacia una delicadeza que ya estaba presente en aquellos discos todavía insuperables de Zeppelin. 

Podría haber estirado hasta el agobio el rendimiento del repertorio y las giras gigantescas en la era en la que esa banda habría sido amplificada como nunca antes, durante las décadas en las que el heavy perdió sutileza, matices y ganó histeria, velocidad y estridencia. 

Robert Plant es un clásico pero no trabaja de clásico. En el siglo xxi conoce su segunda edad de oro. Ya no es una bomba sexy de voz perforante. Hoy es un viejo de arrugas y discos bellos. Su seguidilla de obras solistas de la última década lo muestra como un maestro para afirmar la antigua y siempre joven inspiración y el refinamiento como camino para la vigencia. Plant hoy no necesita de Zeppelin, lo que es decir demasiado para una escena que no cesa de reciclar sus highlights ya demasiado lejanos. Su disco Carry Fire es lo mejor de 2017, una proeza para quien fue parte de los mejores discos de la mejor época del rock.

En Carry Fire está la esencia Zeppelin sin sus clisés: el sabor insustituible del blues, la limpidez del folk, la busca de los aires orientales, el misterio y, sí, la sensualidad de una voz única, modelo de tantas otras que nunca se le aproximaron en ningún parámetro. El marco musical que se da elude la potencia anabólica que arruina la música industrial del presente: Plant está un poco más adelante. Carry Fire es ese disco que no se puede dejar de escuchar.

Mañana domingo en La otra.-radio vamos a escucharlo, como parte de los que César Colman, nuestro columnista especializado en rock clásico, eligió entre los mejores del año que terminó. 

Debajo de la farsa encontrarás oscuridad

Las canciones del año - "FT" por Usted Señalemelo



El manto de pronto va a empujar
a un souvenir que revolcaré en un coral
debajo de la flora encontrarás
oscuridad
oscuridad
oscuridad.

En mi heridas arderá
tu sal.

En las profundidades tocarée el volcán
al recordarte, me desarmarás
y el mismo lapso girará, repetirá, derretirá.

Por mi ventana filtraré
tu sal
tocando el vidrio
hundiéndome en tu mal.

La nave de pronto va a empujar
mi sangre revolcará en el andar.
debajo de la farsa encontrarás
oscuridad
oscuridad
oscuridad.

En mis heridas arderá
tu sal
tocando fondo
uniendo oscuridad.



viernes, 19 de enero de 2018

Quien quiera oír que oiga lo que quiera oír



Lo que dice este documento es básicamente cierto. Lo podemos suscribir sin ninguna objeción. Se parece a lo que, por ejemplo, en este blog venimos publicando desde el verano de 2016. Lo reproducimos íntegro:

QUIÉN QUIERA OÍR QUE OIGA
DECLARACIÓN DE MAR DEL PLATA


El 10 de diciembre de 2015 asumió un nuevo gobierno, muchos Argentinos depositaron las esperanzas en un cambio positivo que viniera a corregir lo que estaba mal y a sostener lo que estaba bien. Que viniera a luchar enérgicamente contra la inflación que se come el sueldo de los trabajadores. Que viniera a pelear frontalmente contra la pobreza y que viniera a dotar a la República de más institucionalidad.
Creíamos y creemos en la necesidad de una Argentina de encuentro y diálogo institucionalizado, sustentable en el tiempo, en una mesa a la que se debe convocar a TODOS, tal cual lo reclama el Papa Francisco.
Un diálogo que nos debe resolver los enormes problemas de los argentinos, con un norte claro puesto en la PRODUCCIÓN, EL TRABAJO, EL EMPLEO Y LA EDUCACIÓN, pero en el que no pueden ni deben estar ausentes las distintas realidades de nuestra Patria.
Lamntablemente nos encontramos desde un principio con un gobierno de CEO'S directores, accionistas, dueños de empresas nacionales y multinacionales que en una clara afrenta a la ley de ética pública asumían sus cargos con total desparpajo conservando acciones e injerencias en sus empresas y beneficiando claramente de manera ostensible sus propios intereses.
Y como para la construcción de un relato desde un lugar confortable, se necesita un enemigo, todo aquello que se opusiera era el pasado, era el peronismo, eran los sindicatos, mezclando en la comunicación situaciones de funcionarios, sindicalistas y algunos (por cierto, pocos) empresarios investigados por corrupción.
El diálogo paso a ser un monólogo, mesas a las que sentados todos, nadie se iba con obligaciones (salvo por supuesto los trabajadores).
Proyectos que se planteaban en determinados términos y que luego aparecían escritos con la innegable pluma de los asesores empresariales, contradiciendo los acuerdos alcanzados.
Hoy entrando en su tercer año de mandato nada de lo que se prometió se ha cumplido, por el contrario:
Es imposible suponer que se va a eliminar la pobreza o tan sólo bajarla si se sigue sosteniendo un trazado económico contrario al interés Nacional. Es imposible suponer que las inversiones se van a realizar en sectores productivos que generan mano de obra si siguen fomentando la timba financiera con intereses y emisiones de deuda que generan ganancias especulativas siderales .
Es imposible pensar una mejor institucionalidad y calidad democrática, mientras se sancionen leyes como la reforma previsional y tributaria que siguen favoreciendo a los sectores concentrados de la economía y castigan a los más amplios sectores alcanzados por la seguridad social, tal el caso de los compañeros jubilados y pensionados a quienes se les ha disminuido el ingreso.
No es posible creer que se busca transparentar la defensa de los trabajadores cuando se alienta la desafiliación sindical desde el propio estado, incurriendo en una práctica desleal. Tampoco es posible creer que anulando por decreto la paritaria docente se busca un mayor equilibrio entre los actores.
Es imposible suponer que haciendo denuncias mediáticas, judiciales, tributarias y a través de un aparato comunicacional afín con amenazas de auditorías, etc. se logra una mayor eficacia en la defensa de los derechos de los trabajadores.
En todo caso este tipo de estrategia gubernamental sólo busca la deslegitimación de las organizaciones sindicales ante la sociedad para avanzar con rapidez sobre el salario y las condiciones de trabajo.
Lo único que ha hecho el gobierno en estos más de dos años ha sido:
a) Hacer perder el poder adquisitivo de jubilaciones y salarios.
b) Condonar y blanquear las deudas de los evasores.
c) Rebajar el sueldo de jubilados, pensionados y programas sociales.
d) Llenar las góndolas argentinas con productos extranjeros que conspiran contra el trabajo de los argentinos.
e) Endeudar el país de manera inaudita.
f) Hacer más ricos a los ricos y mas pobres a los pobres.
POR ELLO DECIDIMOS
1.- Repudiar enérgicamente los recortes a los jubilados y reclamar la derogación de la ley sancionada en la materia y poner a disposición de nuestros compañeros nuestros servicios de asesoramiento jurídico gratuito para iniciar acciones judiciales y todas las medidas pertinentes.
2.- Exigir negociaciones paritarias libres y sin topes.
3.- Habida cuenta que el Poder Ejecutivo impulsó la reforma laboral en un contexto donde la verdadera intención era la reforma Previsional que conlleva la rebaja del ingreso de los sectores más desprotegidos de la sociedad, decidimos no acompañar el proyecto de reforma laboral presentado en el Senado por el Poder Ejecutivo.
4.- Rechazar el DNU 27-18 particularmente en lo atinente a los temas laborales (inembargabilidad del sueldo, tal como rezan las resoluciones de la OIT), prohibición de disposición de los fondos del ANSES para la timba financiera, desfinanciamiento del sistema de Seguridad Social), por ser notoriamente inconstitucional .
5.- Apoyar y acompañar activamente a las organizaciones que se declaren en conflicto en razón de estos fundamentos expresados en el presente documento.
6.- Convocar a técnicos, asesores y a todos los compañeros para elaborar un programa básico de coincidencias, respecto al destino y modelo de País.
7.- Requerimos a los legisladores que no acompañen con su voto la sanción de leyes que vulneran y cercenan derechos de los trabajadores y los sectores más desprotegidos de la sociedad.
El presente documento es dado en la ciudad de Mar del Plata (Pcia. de Buenos Aires) a los 18 dias del mes de enero de 2018 para ser presentado ante las autoridades de la C.G.T.

Algunos medios titulan la noticia como una "dura declaración de la CGT", pero todavía no se trata de eso. Las preguntas inmediatas son: ¿por qué ahora, si todo esto se sabe desde hace rato? ¿Por qué no se pronunciaron, por ejemplo, antes de las elecciones, cuando se podría haber evitado el triunfo oficialista que hoy posibilita esta ofensiva antiobrera? La respuesta pragmática dice: nunca es tarde

El documento es el resultado de una reunión en Mar del Plata en la que participaron dos de los triunviros que hoy conducen la CGT, Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña, que representan la continuidad de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo respectivamente en la actual conducción. No estuvo Héctor Daer, el tercer triunviro. 

El documento fue redactado por Schmid y el secretario de los Bancarios, Sergio Palazzo, líder también de la Corriente Federal; es decir, dos de los sindicalistas de formación política más sólida entre los sectores reunidos, independientemente de sus diversos posicionamientos políticos en los últimos años.

En la mesa desde donde los líderes sindicales se pronunciaron estaba presente también el ferroviario Omar Maturano. El y Palazzo son los dos nombres que este sector del sindicalismo promueve como candidatos a una conducción unificada de la CGT. No estuvieron los llamados "gordos" de los grandes gremios de servicios, los autodenominados "independientes", en realidad oficialistas de todos los gobiernos, los sindicatos de la industria como SMATA y UOM, ni los colectiveros de la UTA, decisivos a la hora de convocar a un paro general. Es decir, la reunión muestra objetivamente una versión fortalecida de las alianzas que ya se expresaron en los últimos meses, como en la marcha del 29 de noviembre pasado, o en el extraño paro general convocado el mediodía del 18 de diciembre, en oposición a la llamada "reforma previsional". 

Al final del documento se dice que será presentado a las autoridades de la CGT. ¿Se trata de un salto cualitativo de los sectores sindicales contra el gobierno o de una consolidación de un polo opositor en la interna cegetista? ¿Esta vez sí se puede confiar en la decisión del moyanismo y el barrionuevismo, que desde el multitudinario acto del 29 de abril de 2016 vienen amagando con oponerse, para terminar reculando? ¿Aprietan para negociar? ¿Se decidieron realmente a llevar a la acción las intenciones que declaran en el documento con mucha precisión? ¿Algunos de los presentes ayer puede volver a cruzar la línea hacia el oficialismo, si sus intereses personales vuelven a encontrar eco en el gobierno? ¿O el paso que ayer dieron no tiene retorno y significa el lanzamiento de una CGT realmente opositora, que se pliegue a lo que desde hace mucho tiempo vienen sosteniendo las dos CTA? Es difícil decidirse categóricamente por alguna de estas posiciones.

Se sabe que las CGT Regionales están en su mayoría de acuerdo con estos términos. Y también que un sector muy importante de la burocracia sindical no muestra ninguna intencións de pasar a la oposición.

Gabriel Fernández, de La Señal Medios, expone una perspectiva optimista. Dice:

"La llegada de los gordos de la CGT al frente opositor denota que la profundidad del sendero oligárquico carece de retorno y ni siquiera permite pasos tácticos de contención hacia aquellos con intención negociadora. La Corriente Federal, el moyanismo y las dos CTA hace rato que tenían claro el panorama. Ahora, los que quisieron estirar las gestiones, observan que no hay nada, para nadie. El capital rentístico no reparte ni siquiera a sus cercanías sociales. Absorbe y fuga, sin más. Como señaló hace algunos meses la CFT, si no cambia la política económica, el país va a la quiebra. El movimiento obrero, a diferencia de otras franjas irresolutas, se pone al hombro el conjunto de la economía nacional y señala el camino: aumento del poder adquisitivo, presencia activa estatal, protección industrial, carga impositiva a las grandes fortunas".

Pero lo cierto es que no todos los gordos -ni mucho menos- estuvieron ayer firmando el documento y es arriesgado afirmar que cuando se presente en el Consejo Directivo de la CGT este órgano lo apruebe. El periodista Mariano Martín, especializado en noticias gremiales de Ambito Financiero, se muestra más escéptico acerca de la unidad del "movimiento obrero" detrás de este diagnóstico y del virtual plan de lucha que de él se derivaría:

"Entre los sectores ausentes ayer, los de mayor vocación de diálogo con el Gobierno, afirmaban que el pronunciamiento no tendrá viabilidad en el Consejo Directivo de CGT. Basaban esa confianza en que ayer concurrió al hotel marplatense Presidente Perón, de los gastronómicos, un puñado poco representativo de los 37 miembros de la conducción. Incluso en esos espacios se mofaban de la vocación al parecer beligerante de los gremialistas por entender que corrían el riesgo de quedar asociados, con sus denuncias, a sindicalistas investigados o incluso encarcelados como Marcelo Balcedo" dice Martín.

En pocas semanas se verá si este es otro amague destinado a disolverse en la nada, si cristaliza la división entre una CGT oficialista y otra opositora o, en el mejor de los casos, si toda la CGT se pliega a esta posición. Se verá también cómo repercute este documento en otros sectores del peronismo vacilante y del opoficialismo encarnado hoy por los gobernadores pejotistas y el cenador Peceto. 

Veremos.

jueves, 18 de enero de 2018

El libro del año: Esta noche toca Charly

(y un recuerdo sobre el mejor recital de la historia)
Conversación con Roque Di Pietro, el autor del libro definitivo sobre Charly García. Domingo 12 de la noche. La otra, Radio Gráfica, FM 89,3, online acá o acá



Hay que decir que Esta noche toca Charly es el libro del año. Yo no soy crítico literario ni anduve leyendo 28 libros en 2017, pero no hace falta ser muy vivaracho para darse cuenta. El objeto que Roque Di Pietro pretende abarcar, y lo hace admirablemente, es la obra integral, lo cual incluye todas las actuaciones en vivo que hubieran quedado registradas o de las que se tenga alguna noticia, junto con observaciones muy atinadas y atentas de la faz compositiva y los accesibles discos del más importante artista argentino vivo. Son 600 páginas y es solo la primera parte, ya que transita por los recitales de Charly entre 1956 y 1993, desde que daba sus conciertos infantiles en un conservatorio de Caballito hasta su mutación Say No More. Lo que sigue aparecerá en un segundo volumen ahora en preparación.

Primero está el objeto en cuestión, Charly. ¿Hay algo que se pueda agregar a esta altura sobre él? Sí, y la mayor parte está en el libro, como los refinados análisis de las mutaciones que va operando el quía en su arquitectura musical, que reúne tantas condiciones decisivas juntas que es improbable que se vuelvan a concitar en otro artista en las próximas décadas, virtudes poéticas, melódicas, hallazgos armónicos, desbarajustes rítmicos, exploraciones tímbricas, inspiración, crudeza, verdad, violencia, ternura, en obras de cuatro o cinco o seis minutos, para disfrute de las masas. Charly lleva el rock argentino a un registro de pulsación de una sociedad enferma y destructora, indócil e invencible. No es un simple star del rock, es un junco de una ambición de poder inhumana, que ninguna miseria ha podido quebrar.

¿Es posible hacer un libro sobre su vida/obra -difícil diferenciar- que esté a su altura? No sé, pero lo que hizo Di Pietro se le aproxima.




Hay que decir que yo viví una parte de ese trayecto, me crucé con Charly accidentalmente al menos tres veces por la avenida Corrientes, es decir, no como fan, no como artista y admirador (nunca hablé con él), sino como dos habitantes. No hay mérito en esto, solo privilegio de la disposición del universo. Un sábado a la noche estuve en un cine de Corrientes y Callao que ya no existe, dos filas atrás de Charly, viendo una película de Brian De Palma, Magnífica Obsesión. Él estaba acompañado solo por el bajista de La Máquina, José Luis Fernández, y, a pesar de que ya había llenado varias veces el Luna, nadie se acercaba a molestarlo ni a pedirle autógrafos, Charly era un transeúnte más de la ciudad. Cuando terminó la película me arrimé disimuladamente unos metros atrás de mi ídolo, no iba a hablarle, no, solo quería escuchar qué comentaba sobre la película. Escuché que dijo, refiriéndose al protagonista: "el loco tiene un mambo super-mental".

Yo lo había visto por primera vez en vivo un domingo a la mañana y lo vi por última vez en el Teatro Colón y, entre medio de todo eso, lo vi una cantidad indeterminada de veces, no las conté, con La Máquina de Hacer Pájaros en en la Bola Loca y en Unidos de Pompeya, con Serú Girán en el Auditorio Kraft, el Bauen, el Premier, en Valentín Alsina, en Pinar de Rocha, lo vi a principios de este siglo en ese boliche chiquito llamado Say No More, que duró unos meses en Palermo, solo él en una mesa, acompañando con su teclado el Album Blanco entero. Lo vi en las presentaciones de la Hija de la la lágrima, dos noches, una memorable y otra deprimente. Lo vi el 17 de octubre de 2004 en el Quilmes Rock, en medio de un aguacero de gloria. Estuve en Obras cuando tocaron juntos Spinetta Jade y Serú, y cuando Charly estuvo solo en medio de un recital de Gilberto Gil. Y antes vi como casi nadie entendía la presentación de Serú Girán, vi al publico de Charly salir cantando de Obras "nos cagó, y Charly nos cagó", porque no entendían "Eiti-Leda" o "Seminare" y pedían "El blues del levante". Vi la presentación sorpresiva de unos temas de La Hija de la Lágrima en el hall del San Martín -"Charly Rubio"- y fui a ver la presentación de Say No More en la que la sorpresa fue que no tocó, porque la noche anterior tuvo un brote en medio del segundo tema, en el Opera. Y lo fui a ver casi todas esas otras veces en las que todos lo vieron. Hay una vez que para mí fue la mejor de todas, una noche que me dura hasta hoy, pero después la digo.

Así que puedo atestiguar una cosa: prácticamente todo lo que yo recuerdo del período que abarca el libro de Di Pietro figura ahí. Es un libro hecho de acordes, de porrazos, de variaciones de arreglos, de letras cambiadas, de acoples, de momentos celestiales, de broncas, de críticos de mierda, de buenas vibraciones y de mala onda. Es decir, tratándose de Charly y de un registro tan minucioso, es un libro hecho de un pedazo del temblor argentino, de momentos oscuros y explosión de luces. Que en el libro conste la mayoría de eso, casi todo lo que yo recuerdo y, por supuesto, lo que no llegué a ver porque sucedió en otras partes o en lugares en los que no estaba, es prueba suficiente de un par de cosas: uno, que no puede haber sido editado este año un libro mejor.

Dos, que Di Pietro se mandó un trabajo monumental, que solo puede explicarse no porque sea un historiador avezado y obsesivo, sino porque ama el arte de Charly. No hay otra manera de explicarlo.

Tres, que ese amor no basta: Di Pietro tuvo una idea genial, a saber: que a un artista como Charly no puede abarcárselo solamente por sus discos, que la intensidad de las noches en que toca Charly en tu ciudad, en lo que va hacer, en lo que va a decir, en lo que se le va a ocurrir sin que estuviera previsto y en lo que pueda ocurrirle, son imprescindibles para comprender a este artista. Los discos, algunos, muchos, geniales, son como fotos de una mutación permanente. Lo que hace Di Pietro es advertir que si no queda constancia de esa mutación continua hay algo que queda sin contar, no sobre la carrera de Charly, sino sobre la vida argentina o algo así.

El solo tiene una pobre antena que le trasmite lo que decir. Y eso no para de andar cuando un disco o como mierda se llame ahora el cosito donde se escucha música se apaga. Charly sigue encendido, Di Pietro advirtió lo que difusamente sabíamos y con eso hizo un libro.

No creo que se escriba otro mejor sobre Charly. tendría que ser una cosa que no cabe en mi imaginación: algo mejor que todas las noches en que tocó Charly... imposible. Eso me pone un poco triste: ya no saldrá sobre Charly otro libro mejor, a lo sumo la segunda parte de este, el período Say No More, un poco más truculento, más entrópico.



Por supuesto en el libro figura esa noche en la Charly estuvo mejor que nunca, el recital más caliente, más duro, más dramático, el más rockero y furioso que se haya dado en Argentina -"la gente se asusta porque nunca vio rock and roll en serio"-, el lunes 14 de octubre de 1985 a las 3 de la madrugada, en Velez, después de tres jornadas catastróficas: después de que el viernes una moneda le hiciera sangrar la cara a Miguel Abuelo, el mismo día en que tocó por única vez en Buenos Aires Nina Hagen, después de que por la lluvia del sábado la cancha se convirtiera en una ciénaga asquerosa, con miles de personas con en el barro hasta las rodillas, después de que la gente se descargara tirándole barro a los músicos que no eran de su agrado, como pasó cuando Miguel Mateos dijo "No nos tiren barro, que no somos ingleses", después de una olvidable actuación de INXS. El domingo a la tarde, antes de Soda Stéreo, tocó Sumo y Luca puteó porque "unos boluditos me tiran baro [sic] porque tienen una vida difícil", tengo su voz todavía en mi cabeza. Faltaba Charly, pero Sumo estuvo bárbaro y Soda estuvo bien. Y nosotros chapoteábamos el barro. Entonces a la noche se larga un vendaval, con granizo y todo. Se corta la luz en Velez, pánico y locura en Liniers. ¿Y ahora? Para la tormenta y sigue la llovizna, estamos hechos percha, en el mismo lodo. Con la luz de la cancha cortada, sin micrófono, con un impermeable, sube al escenario Charly y se las arregla para hacernos entender que nos quedemos tranqui, su figura espigada haciendo mímica en medio de una cancha oscura y sin sonido es lo único que nos puede tranquilizar, porque nadie se va. Charly nos ha pedido con señas que esperemos, que esto sigue. Cuando vuelve la luz hay que bancarse a un grupo gallego y otro brasileño que no terminan nunca. Y así llegamos al lunes a las 3 de la mañana cuando hace Charly el mejor recital que yo haya visto. Ahora ya no nos calma, hace falta que alguien lo calme a él. No importa la hora, el cansancio, el lunes, el granizo, el enchastre: esta noche toca Charly.





Terminó a las 4 y media de la mañana del lunes. Por supuesto que las 15 mil personas que se fueron de Liniers estupeactas ese día faltamos todos al trabajo. Creo que no debe haber habido en la historia argentina otro recital a esa hora. Lo que es seguro es que no hubo uno mejor a ninguna hora. Para mérito de Di Pietro hay que decir que todo eso está perfectamente contado a lo largo de 7 páginas. Para el asombro: Di Pietro no vio ese recital, porque recién empieza a ir a los recitales de Charly en el 86 u 87.

Hace poco junto a Maxi Diomedi conversamos con Roque sobre ese recital y sobre el libro, yo apenas empezaba a leerlo, así que nuestra conversación se basó más que nada en su insólita memoria de noches en las que en gran parte no estuvo, en todo lo que sabe Maxi y en mi memoria bastante intensa de las veces que sí estuve.

La primera parte de la entrevista salió al aire el 10 de diciembre pasado. Este domingo a las 12 de la noche en Radio Gráfica -online acá o acá- sale al aire la segunda parte, donde hablaremos entre otras cosas de esa noche increíbe y vamos a escuchar versiones rarísimas de los temas de Charly.